No comparto para nada la postura de algunos de mis compañeros en relación con la polémica de las participaciones preferentes. Me resulta increíble como ahora muchos se eximen de cualquier responsabilidad sobre la gestión de su patrimonio, especialmente en un sector, el español, donde la competencia es (o mejor dicho, era) fortísima y estoy seguro de que la inmensa mayoría fueron advertidos por otros bancos de que era deuda perpetua por definición . Obviaron esos avisos y tiraron para delante cegados por el interés y la posible liquidez en los mercados. Tampoco quisieron oír nada de que no cobrarían un euro en ausencia de beneficios. Y ahora protestan, y exigen soluciones. Lo curioso es que todo esto tiene un aire a un pasaje de La rebelión de Atlas, por lo no me extrañaría un plan de descongelación selectiva de participaciones preferentes.
En La Rebelión de Atlas, el Gobierno concede al sector ferroviario con el que esta conchavado, y como pago por el fracaso financiero de las medidas intervencionistas, la congelación de sus obligaciones de pago por los bonos emitidos. Ni capital ni intereses ni nada. Ahora bien, como la Autoridad competente tiene su corazoncito social, no resultará sorda al sufrimiento de su pueblo. Atención al siguiente fragmento:
Nadie trataba de comprender el problema de las obligaciones ferroviarias congeladas, quizá porque todo el mundo lo comprendía demasiado bien. Al principio surgieron señales de pánico entre los accionistas y se produjeron brotes de peligrosa indignación entre el público. Luego, Wesley Mouch cursó una nueva directriz, según la cual la gente podía «descongelar» sus bonos, basándose en una declaración de «necesidades esenciales». El gobierno adquiriría dichos bonos si la demostración de necesidad era satisfactoria. Pero existían tres interrogantes que nadie contestó ni formuló: ¿Qué considerar demostración? ¿Qué constituía necesidad? y por fin ¿Para quién era esencial? (.......) No se hacían comentarios acerca de aquellos hombres que, luego de habérseles rehusado el favor, vendían sus bonos por un tercio de su valor a otros para quienes la necesidad representaba, de manera milagrosa, convertir treinta y tres centavos congelados en un dólar. Tampoco se hablaba de una nueva profesión ejercida por brillantes jóvenes recién salidos del instituto, que adoptaron el nombre de «descongeladores» y que ofrecían sus servicios «para redactar la solicitud en los términos adecuados». Dichos jóvenes tenían amigos en Washington.
Hay claras diferencias entre los bonos Taggart (la principal empresa ferroviaria) y las participaciones preferentes. Rand jamás pudo imaginar que alguien tuviese el arrojo de indignarse como los inversionistas en participaciones preferentes. Sin embargo, si que las soluciones de los políticos, de los Wesley Mouch españoles, es posible que apunten por ahí. Veamos la Disposición Adicional Primera del RD de Reforma del Sistema Financiero:
Las entidades de crédito que tengan en circulación participaciones preferentes o instrumentos de deuda obligatoriamente convertibles en acciones emitidas antes de la entrada en vigor de este real decreto-ley podrán incluir en el plan de cumplimiento al que se refiere el artículo 1, la solicitud de diferir por un plazo no superior a doce meses el pago de la remuneración prevista a pesar de que, como consecuencia del saneamiento que hayan tenido que llevar a cabo según lo dispuesto en este real decreto-ley, no disponga de beneficios o reservas distribuibles suficientes o exista un déficit de recursos propios en la entidad de crédito emisora o dominante. El pago de la remuneración así diferido solamente podrá efectuarse, transcurrido el plazo de diferimiento si se dispone de beneficios o reservas distribuibles suficientes y no existe un déficit de recursos propios en la entidad de crédito emisora o dominante.
Resumiendo: cómo a las entidades financieras les obligo a drenar sus cuentas de resultados, y habida cuenta de que sin beneficios no pueden pagar a los titulares de participaciones, para que no pierdan el cupón de este año, les dejo que se aplace un año el cobro del mismo. Eso si, si para entonces tienen beneficios.
Es decir, tras obligarles a reconocer sus perdidas les permite saltarse el marco legal-contractual de las preferentes (si no había beneficio ese año ese cupón se perdía), marco que justificaba su especial rentabilidad. Entiendo que, con esta medida, tratan de evitar la marejada sociopolítica de aquellos participes afectados por el RD. Patada a seguir y ya veremos como estamos el año que viene, es lo que viene a decir la Reforma Guindos en este punto.
Ahora bien, ¿qué pasa con aquellos que no están preocupados por los intereses si no por recuperar el capital? Pues que, al igual que en la novela, el Gobierno o su tentáculo indirecto, la Justicia, tratará seguramente de discriminar, de atender casos de urgente necesidad. Como veo complicado que las entidades emisoras puedan afrontar esto, vayan pensando en que los no inversores en dichos productos somos candidatos a pagar dichos rescates selectivos (¿diferenciación entre inversores según clasificación MIFID?) de un modo u otro.
A descongelar tocan, selectivamente y pagándolo entre todos.
En El Blog Salmón | La educación financiera tras las sucesivas reformas legales
Más información | Atlas Shrugged, Pymes y Autónomos
siempre con la lectura unidireccional.
¿Sería distinta la noticia si encabezasemos al revés?
Es un poco como las frases activas y pasivas, convierte al sujeto pasivo en activo, y así todo encaja en la teoría de los gobiernos sobrantes. A ver si va a ser que la concentración de poder, conlleva a un estado utilizado por los lobbys, y los oligopolios, con lo cual el factor común es la concentración de dinero y de poder, y los liberales todavía no han solucionado esto, y nadie lo ha hecho ni los comunatas ni los capitalistos, por no hablar de los ecolojetas.
Asi que una noticia más con dos lecturas según utilicemos un tipo de frase u otra.
Tiembla IC, voy a contestarte en Dinero Experto :)
Todo tuyo., ;)
Esta es mi opinión, IC:
http://dineroexperto.com/blog/participaciones-preferentes-o-el-timo-de-la-estampita/
El problema de las participaciones preferentes es que no todos los que invirtieron eran personas despreciables que, ávidos de intereses, no miraron cómo invertían su dinero ni midieron el riesgo. No.
Muchos fueron al banco para colocar un dinerito en un fondo de renta fija, incluso conozco a quien insistió en que NO QUERÍA nada relacionado con acciones y cuando leyeron por completo el contrato, se encontraron con que les habían colado una mierda. Ni siquiera habían mirado varios bancos, porque como la renta fija no da mucho interés, por una diferencia de un 0,3 si no es mucho dinero, no merece la pena patearse cien bancos.
Yo creo que eso roza la estafa y si me llega a hacer a mí algo así el empleado de mi banco, el pollo que le monto se oye hasta en Marte.
Otros subestimaron el riesgo, pero hay muchos, muchos a los que se las colaron unos capullos detrás de una mesa con apariencia de roble y corbata al cuello. Y creo que por eso el Gobierno ha hecho lo que ha hecho.
En la actual Banca lo más probable es que el empleado del Bco. tuviera el mismo conocimiento del producto que el cliente: que era objetivo del més, lo que ponía el folleto y los "argumentos de venta" quue le da la dirección. El contrato no lo ven a menos que compren una participación para su madre (conozco un par de casos). El problema es que esto no lo pagan los directivos que imponen estas tomadas de pelo, si no las Entidades o el Estado. Si lo paga el Estado ya sabes de donde saldra y si lo paga el Banco también, pues esta garantizado por el Estado. Pero los directivos (la autentiica clase dominante hoy) nunca.
Se ha cambiado el tipo de vendedor en Bca., ya no es un asesor/consejero que ha base de años se ganaba la confianza del cliente, sino un "comercial" que lo mismo vende seguros, fondos o pisos. Más moderno que le dicen
Esta semana mismo le han intentado colar pagarés a mi padre cuando iba preguntando por un deposito a plazo fijo.
Cuando me lo comentó le dije que los pagarés no están cubiertos por el fondo de garantía, además de que sacarlo antes puede que haga que incluso pierdas dinero, amén de no recuperarlo inmediatamente cuando cumple el plazo (en este caso 1 año), sino que el tiempo medio para tenerlo disponible desde que solicitas el reembolso suele ser aproximadamente de un mes.
Se va al banco, se lo dice al jeta, y le dice que si, que eso es así, con la voz bajita, sabiendo que le han pillado.
Es para decirle.. pues ahora, pásame con el director, que quiero cancelar todas las cuentas que tengo en esta entidad, pero la realidad es que son todos el mismo perro con diferente collar.
Saludos
Un ya anciano jubilado bancario me preguntó por las preferentes que su propia entidad quiso colocarle dentro del paquete de "trato preferencial" que la entidad ofrece a sus antiguos colaboradores.
Tras leer aquello con cuidado le dije que me parecía casi una estafa y le expliqué los motivos. Pero él creyó más en el Banco que en mi opinión lo que estuvo a punto de costarle un dinero, no fue así porque me lo tomé como algo personal y le acompañé a la sucursal, donde hablamos con el comercial y charlando quedaron en evidencia algunos puntos a los que no pudo responder.
Para mi la cuestión de fondo no es que los bancos -o quien sea- intenten financiarse por nada sino que los poderes públicos lejos de perseguirlo lo faciliten, lo apoyen y lo protejan cambiando el marco de referencia legislativo de forma constante y generalmente en el mismo sentido.
Al final pagará la caja sin fondo, esa que "no es de nadie" (psoe´s last) o que "es de todos" (pp´s next)
Cuando se jugaba con el dinero del ahorro, el cliente era lo más, ahora que operas con dinero que casi, ni existe, al cliente que le den por el culo, su dinero no vale una mierda, y solo consigue el desprecio del banquero, mira este imbécil que tiene dinero ahorrado con trabajo, quitarselo y que espabile!!!
Entre el wishful thinking y el efecto pigmalión.
Completamente de acuerdo. En los bancos actuales son pocos los que entienden lo que venden y el riesgo que supone. He tenido muchas experiencias de este tipo y todavía recuerdo al director de una sucursal del banco que "quiere ser tu banco" comentando con jovialidad cómo estaba colocando productos estructurados a mansalva entre todos sus clientes. Evidentemente no entendía cuáles eran los conocimientos necesarios para comprender estos productos.