Las elecciones italianas y los retos económicos para el país

Las elecciones italianas y los retos económicos para el país

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Ayer se celebraron elecciones generales en Italia en la que concurrieron una gran variedad de partidos políticos, que se vieron obligados a formar parte de amplias coaliciones para no quedarse fuera del Parlamento, debido al nuevo sistema electoral que intenta evitar la alta fragmentación política.

La tradición histórica de Italia está estrechamente vinculada a la ingobernabilidad del país. Un dato muy significativo es que en los últimos 70 años, Italia ha visto la formación de 64 gobiernos diferentes.

Los principales bloques eran los formados por el centro derecha, el bloque de centro izquierda y el Movimiento Cinco Estrellas. Y con los resultados provisionales tenemos los siguientes titulares:

  • El partido de extrema izquierda, Movimiento Cinco Estrellas, sería el partido más votado con el 30,81% de los votos.
  • La coalición de partidos del centro derecha sería quién sumaría más apoyo popular con el 36,79%
  • Dentro de la coalición de centro derecha, el partido de extrema derecha Liga superaría a Forza Italia con un porcentaje de voto del 18,84% y el 13,39% respectivamente.
Italia elecciones

Los resultados electorales nos muestran claramente que los partidos euroescépticos han ganado estas elecciones, lo que dificulta la gobernabilidad del país una vez más y supone una presión para el proyecto europeo. No obstante, habrá que esperar a las futuras colecciones o bien acuerdos post electorales para llevar a cabo la formación del nuevo gobierno.

El estancamiento económico

Italia sufre de un grave problema de estancamiento y será el principal reto económico para el futuro Gobierno. En el año 1999 el PIB per cápita de Italia era de 34.901 euros, mientras que al cierre de 2017 se sitúa el 34.817 euros. En otras palabras, desde la introducción del euro y tras 18 años, el PIB per cápita prácticamente se encuentra en el mismo nivel, incluso ligeramente por debajo.

Italia Gdp

Desde el año 1999 hasta 2016, el crecimiento de la economía italiana se ha situado en el 0%. A efectos comparativos, el crecimiento de España ha sido de 1,08%, el de Francia de 0,84% y el de Alemania de 1,25%.

Por lo tanto, el relativo bajo rendimiento de Italia frente a los otros tres países es un hecho evidente. Para simplificarlo: los otros tres países que adoptaron el euro al mismo tiempo que Italia, crecían, en promedio, alrededor de un 1%, mientras que la economía italiana se ha estancado.

A pesar de ello, el crecimiento del PIB italiano ha sido del 1,60% en el año 2017, siendo la mejor tasa de crecimiento desde el segundo trimestre del año 2011. Un punto positivo es que esta recuperación tiene base amplia, lo que ofrece cierta seguridad en el corto plazo ya que no se debe únicamente al consumo privado pues la inversión productiva se está incrementando, gracias a una amplia variedad de incentivos fiscales pero también al fortalecimiento de la Eurozona y la recuperación mundial.

En términos de PIB, las previsiones actuales señalan que se necesitaría entre cinco y seis años para alcanzar los niveles registrados en el año 2007. En contraste, nos encontramos otros países de la Eurozona que a día de hoy ya están experimentando su mejor crecimiento económico en la última década.

Otros problemas vinculados al estancamiento

Colateralmente al problema de estancamiento, ha existido una grave problema en el sistema financiero italiano. Los bancos nacionales italianos han sufrido mucho en los últimos años, después de haber sido mal gestionados y plagados de historias de fraude.

Los bancos italianos siguen teniendo 349.000 millones de euros de morosidad. No es de extrañar que los bancos "significativos", aquellos directamente supervisados por el BCE, posean la mayoría de estos mora en torno a los 267.000 millones de euros.

Hasta ahora, se ha rescatado del colapso al banco Monte dei Paschi di Siena, el banco más antiguo del mundo, y se ha proporcionado fondos a varios entidades italianas más reducidas, pero persisten los problemas en el sector.

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También se observan problemas en el trabajo a tiempo parcial. En el año 2014 el Partido Demócrata de Mateo Renzi llevó a cabo sus reformas laborales que han supuesto la creación cercana de un millón de puestos de trabajo. A pesar de estos datos, según el Instituto Italiano de Estadística, alrededor del 60% de estas contrataciones son a tiempo parcial.

En el ámbito fiscal nos encontramos del tipo máximo del impuesto sobre la renta en Italia es uno de los más altos de toda Europa, por encima de la media del 39% de los 28 países miembros de la Unión Europea. Sobre este punto específico, Silvio Berlusconi del partido Forza Italia propuso el llamado impuesto de tasa única del 23% que es actualmente la misma que se aplica a las rentas de cero a 15.000 euros.

El riesgo de su disparada deuda pública

Italia puede parecerse más a Grecia de los de muchos puedan pensar. Y es que ambas economías no solo han visto, en los últimos años, bajas tasas de crecimiento sino que asumen cargas de deudas que difícilmente puedan pagar.

Aunque ha resonado el término Grexit en los últimos años, el verdadero miedo existente reside en el término Italexit -salida de Italia de la moneda única-. Eso se debe porque Italia es la tercera economía más grande de la Eurozona y con una relación deuda pública-PIB del 132%.

Deuda

En octubre, según el Banco de Italia, el gobierno debía unos 2,3 billones de euros. Eso equivale aproximadamente a 35.000 euros por cada italiano, incluidos los recién nacidos. En comparación, el total de la deuda pública griega asciende a 320.000 millones de euros, unos 29.000 euros por ciudadano.

Añádase a ésto, un déficit del 2,4% del total del PIB y que Italia, junto a Portugal, son los países que más gastan en el pago de intereses por la deuda en Europa, con una cantidad relativa al PIB cercana al 4%. Y esta cifra hay que contextualizarla en un entorno de bajos tipos de interés y compras de deuda pública por parte del BCE.

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Y aquí viene la parte inquietante... Ningún partido no sólo no ha presentado una propuesta para reducir la deuda, sino que las elecciones se han convertido en una competencia por quién puede impulsarla más. Algunas formaciones han propuesto un aumento del gasto de hasta 200.000 millones de euros, casi el 12% del PIB.

Las tensiones en la deuda pública italiana pueden venir por varios frentes: El giro de la política monetaria del BCE, el mayor gasto público y también, por los partidos llamados "Euroescépticos" que han triunfado en los comicios.

Sobre este último punto, lo cierto es que el partido Movimiento Cinco Estrellas ha suavizado su posición y su líder afirmó que "ya no era el momento adecuado" para abandonar el euro. Por esta razón, en principio, debería descartarse un referéndum de permanencia en el euro. Pero no todos ha suavizado su postura... La coalición de centro derecha integra el partido Liga y puede suponer un riesgo sobre el futuro gobierno que se forme, por su gran crecimiento.

El factor inmigración ha protagonizado el debate entre partidos

Muchos pensarán que con los datos económicos destacados, la verdadera preocupación de los italianos reside en el estado de su economía, no obstante no es así. La preocupación principal para los italianos y que ha centrado la campaña electoral ha sido la inmigración.

Italia se convertido en un punto focal de la crisis migratoria más amplia en Europa, debido a la posición geográfica de Italia el mar Mediterráneo. El país ha sido solapado con una oleada de inmigración de cientos de miles de personas procedentes de zonas de África que huían tanto de la guerra como de la pobreza en los últimos años.

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Atendiendo a los datos de 2017, según lo publicado la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), 119.000 inmigrantes llegaron a Italia después de viajar por el mar y 2.832 personas murieron o bien desaparecieron durante este viaje.

Sin embargo, estas cifras representan las más bajas en los últimos cuatro años. De hecho, en el momento más álgido de la crisis migratoria fue en el año 2016 cuando un total de 181.436 personas viajaron a Italia y se registraron 4.581 muertos o desaparecidos.

El Partido Demócrata (centro izquierda) que ha gobernado en Italia de los últimos años también ha mostrado recurrentemente su intención de expulsar o mayor número de inmigrantes pero ha justificado la falta de resultados tanto por problemas de ejecución como por el coste elevado en llevarlo a la práctica.

Sobre este tema en cuestión, curiosamente se observa que partidos tan opuestos como puede ser el Movimiento Cinco Estrellas y la coalición de centro derecha de Berlusconi coinciden en que aquellos inmigrantes que carezcan de permiso de permanencia en el país deberán ser expulsados.

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