
El Consejo de Ministros de hoy ha aprobado hoy un proyecto de Real Decreto que limitará las retribuciones salariales de los altos cargos y directivos de empresas públicas y otras entidades (sin precisar cuáles). Este decreto persigue limitar la retribución en dichas empresas según las siguientes escalas para la retribución salarial básica:
- 105.000 euros para los directivos de aquellas entidades comprendidas en el grupo 1, que son grandes empresas
- 80.000 euros para las del grupo 2, medianas empresas
- 55.000 euros para la del grupo 3, que son las pymes públicas.
A esta cantidad salarial básica se le sumará un complemento de puesto y un complemento variable, que en ambos casos será también fijado por el Ministerio de Hacienda. El complemento de puesto retribuirá las características específicas de las funciones desarrolladas. Se tendrá en cuenta la competitividad externa, el nivel de responsabilidad o el peso relativo del puesto dentro de la organización.
El complemento variable incentivará las buenas prácticas de gestión empresarial y se determinará en función de la consecución de unos objetivos previamente establecidos por el sector público. En todo caso, la suma total de los complementos no podrá exceder un porcentaje máximo que se fijará para cada categoría.
Además, el proyecto que se prepara incluye dentro de la retribución máxima las retribuciones en especie, retribuciones que formarán parte de los grupos anteriores. Estas retribuciones en especie pueden ser por ejemplo uso de vehículos oficiales, viviendas o tipos de interés preferente.
Falta por concretar el capítulo de indemnizaciones de estos puestos como la integración de las retribuciones a largo plazo vía aportaciones a planes de pensiones. ¿Valoración inicial de la medida? Sabor muy agridulce que comentaré en otro post.
Más Información | La Moncloa
En El Blog Salmon | Despido o reducción de sueldo
¡Que las empresas públicas lo que tienen que hacer es desaparecer!.
Lo demás forma parte de la cosmética que nos aplican nuestros gobernantes "que parezca que lo cambiamos todo, pero que todo siga igual".
Saludos
No sólo les reduce el salario a los directivos sino que además reduce las empresas públicas en una quinta parte. Sin duda, tras la reforma laboral, es una medida populista que le hace ganar el favor de todos aquellos que ven en estos sueldos como un insulto. Y lo cierto es que en un país donde ser mileurista ya es un lujo, esos salarios se perciben como una broma de mal gusto.Pero lo que realmente es una broma es pensar que esas medidas van a solucionar algo. Lo que es una broma es ver como desaparecen nuestras empresas públicas y aplaudir con las orejas. No se trata de defender lo nuestro, lo público, y gestionarlo con eficiencia y eficacia, se trata de desintegrarlo.
Mentalidad. Mal de muchos, consuelo de tontos.
Medida populista, e inútil, tal y como se plantea. Lo que no cobren en nómina lo van a cobrar como profesionales, de la misma empresa.
Como se suele decir, "If you pay peanuts, you get monkeys". Esto es, "paga cacahuetes, y no obtendrás más que monos".
Los directivos competentes acabarán yéndose a la empresa privada, donde a parte de tener un salario muy superior, no están tan expuestos a la opinión pública.
Medida muy positiva pero aún es insuficiente.
El Gobierno debería articular una normativa para que las cuentas de una empresa pública tengan que ser fiscalizadas por la Intervención General de cada administración sin que dicha empresa pública pierda su "autonomía". Suena contradictorio pero hay que poner límites de algún tipo a este derroche.
Recordemos que el uso que se les ha dado a la mayoría de las empresas públicas ha sido para esquivar el control de los funcionarios y para contratar y enriquecer a personas afines al partido político o de la propia familia.
La clave está en criticar todo no? mejor dejemos que sigan cobrando barbaridades a pesar de que algunos hasta deberían estar en la cárcel, no vaya a ser que se pasen a la privada
No Pablo, la clave está en preguntarse PARA QUÉ, y así sabremos CÓMO.
Y lo triste es que una noticia en la se anuncian recortes salariales tenga tanta aceptación por un amplio sector de la población, cuando lo que debería vitorearse son subidas, para todos, y no bajadas. En una sociedad en la que todos tendemos al igualitarismo, que no igualdad, parece que ya nos conformamos con estar iguales en la pobreza. Mentalidad de esclavos es lo que tenemos.
Debería regularse por ley los sueldos de los gestores de corporaciones, incluso las privadas, cuando sus gestiones con deuda pública y servicios públicos, contratos con administraciones péublicas,..., pueden influir en la evolución de las economías de los países., http://www.expansion.com/2011/02/27/empresas/1298845747.html
Muy interesante el articulo de expansion al que remites en tu comentario . Osea, que para eso quieren bajar salarios, precarizar contratos y demas medidas de "austeridad" , para ellos subirse el sueldo un 20% en un año de media . Debe ser que no tienen bastante con cobrar 1 o 2 millones de euros , o mas , y necesitan mas para llegar a fin de mes. En fin, la ley del embudo, lo ancho para mi , y lo estrecho para los demas. Pienso que aunque sean empresas privadas , deberia haber algun tipo de limite y control a estos sueldos estratosfericos de altos directivos , creo que son totalmente desproporcionados y sobrevalorados , no creo que estas personas su trabajo valga lo que les pagan , con 100.000 euros netos al año ya van mas que sobrados , no es justo el desfase entre los que cobran 1000 euros y los que cobran 100000 o mas, no creo ni que trabajen 200 veces mas, ni que esten 200 veces mas cualificados y preparados que un mileurista como para justificar esas enormes diferencias de salarios.
Creo que en la frase "A esta cantidad salarial básica se le sumará un complemento de puesto y un complemento variable" está la clave.
El sueldo "básico" (manda h...) es lo único visible. Los complementos, opacos. Puerta abierta para que se siga cobrando lo mismo, pero camuflado.
Saludos
Un insulto, que tengan esos sueldos por muy limitados que estén, máxime teniendo en cuenta que se accede a ellos no por méritos, sino por amistad con el político de la casta de turno.